U.S. Census Bureau 

CONFERENCIA DE PRENSA SOBRE LOS ESTIMADOS DE INGRESOS
ECONOMICOS Y POBREZA PARA 2003 DE LA ENCUESTA ACTUAL DE
POBLACIÓN

Dr. Daniel H. Weinberg
Jefe, Estadísticas de Economía de Vivienda y Unidades de Vivienda
26 de agosto de 2004

     Buenos días. Junto conmigo está hoy un grupo de analistas y otras personas que trabajaron intensamente en este informe; ellos estarán disponibles para contestar sus preguntas después de la exposición. También me gustaría agradecer a todas las personas que trabajaron tan duro para recolectar estas cifras: los representantes en el terreno, como aquellos en Florida afectados por el reciente huracán y los entrevistadores por teléfono. Y especialmente deseo expresar mis agradecimientos a las unidades de vivienda que contestaron las preguntas de nuestra encuesta

    Permítanme resumir en primer lugar los principales hallazgos sobre ingresos económicos y pobreza del informe de la Encuesta Actual de Población (Tablas 1 y 2).

* El ingreso medio real para las unidades de vivienda no cambió desde el año 2002 al 2003.1
* El índice Gini total de disparidad en el ingreso no arrojó cambios en 2003 con respecto al año anterior. Por otro lado, la porción de ingreso agregado recibido por el 20 por ciento más bajo de unidades de vivienda tuvo una ligera reducción: del 3.5 por ciento al 3.4 por ciento.
* La proporción de ingresos femenino-masculino en 2003 para trabajadores a tiempo completo durante todo el año fue del 76 por ciento, una dismimución del 77 por ciento en 2002, debido a un declive en los ingresos de las mujeres trabajadoras a tiempo completo durante todo el año.
* La tasa oficial de pobreza subió, del 12.1 por ciento en 2002 al 12.5 por ciento en 2003. La cantidad de personas en pobreza también subió en 1.3 millones de personas, para llegar a un total de 35.9 millones en 2003.2
* Las tasas de pobreza para las personas de 18 a 64 años y aquellos de 65 y más años de edad permanecieron inalteradas, pero la tasa de pobreza entre los niños subió del 16.7 por ciento en 2002 al 17.6 por ciento en 2003.

    Ahora permítanme ofrecerles algunos detalles.

    La Tabla 3 proporciona una perspectiva histórica sobre el ingreso económico medio por unidad de vivienda. Como lo hice notar anteriormente, el ingreso medio en dinero en 2003 para todas las unidades de vivienda no cambió desde el año anterior, siguiendo a aproximadamente 43,300 dólares. Este hallazgo de que no hubo cambio sigue a dos años de un declive que reflejó los efectos de la recesión que comenzó en marzo de 2001 y finalizó en noviembre de 2001. En general, el ingreso medio real por unidad de vivienda ha subido 30 por ciento desde 1967, el primer año en que se computa el ingreso de dinero medio por unidad de vivienda.

    La cantidad en pobreza en 2003 – 35.9 millones de personas – era 1.3 millones más que en 2002. Como muestra la Tabla 4, este aumento condujo a una tasa de pobreza en 2003 que, al 12.5 por ciento, es 1.2 porcentaje de puntos más alta que su reciente punto más bajo de 11.3 por ciento en el año 2000.

    La Tabla 5 presenta los cambios en el ingreso medio real por raza y origen latino entre 2002 y 2003.3 El ingreso medio de dinero por unidad de vivienda no cambió para las unidades de vivienda blancas no hispanas, para las unidades de vivienda negras o para las unidades de vivienda asiáticas. Sin embargo, cayó para las unidades de vivienda latinas en 2.6 por ciento. En el informe tenemos estimados para los indios americanos y los nativos de Alaska, basados en promedios de múltiples años. Mediante la comparación de promedios de dos años, podemos decir que el ingreso medio por unidad de vivienda aumentó entre 2001 y 2003 en el 4.0 por ciento para las personas que informaron ser indios americanos o nativos de Alaska sin importar si dieron cuenta de cualquier otra raza, pero no hubo cambio para aquellos que sólo informaron ser indios americanos o nativos de Alaska.

    La Tabla 6 muestra las tasas de pobreza por raza y origen latino. El único grupo que presentó un aumento en su tasa de pobreza fue el asiático, del 11.8 por ciento en 2003, un alza desde alrededor del 10 por ciento en 2002. Las tasas de pobreza no cambiaron para los blancos no hispanos, para los negros, para los latinos o, usando promedios cambiantes de dos años, para los indios americanos y los nativos de Alaska.

    La Tabla 7 muestra que el ingreso medio por unidad de vivienda declinó en relación con el año anterior en sólo una región, el sur, donde decayó 1.5 por ciento. El sur sigue teniendo el ingreso medio más bajo por unidad de vivienda de todas las cuatro regiones. En contraste, ninguna región tuvo un cambio en su tasa de pobreza entre 2002 y 2003. El sur continúa teniendo la mayor tasa de pobreza entre las regiones.

    Como se muestra en la Tabla 8, la pobreza infantil fue del 17.6 por ciento en 2003, un alza del nivel del 16.7 por ciento en 2002, pero es menor que su punto alto más reciente, del 22.7 por ciento en 1993. La tasa de pobreza para aquellos entre 18 y 64 años y las personas de 65 y más años de edad no cambió desde 2002, al 10.8 por ciento y el 10.2 por ciento, respectivamente. Este aumento en la pobreza infantil está probablemente relacionado con el incremento en la pobreza para las familias de padre o madre solteros: sus tasas de pobreza subieron en 1.4 porcentaje de puntos mientras que la tasa para las familias de parejas casadas no cambió.4

    La disparidad en el ingreso puede ser medida de varias maneras. De acuerdo con la medida más ampliamente usada, el índice Gini, la desigualdad en el ingreso de dinero por unidad de vivienda no cambió desde 2002 al 2003. Otras medidas mostraron un aumento en la desigualdad. Una de esas medidas toma en cuenta los niveles de ingreso delineando cada 20 por ciento de unidades de viviendas. El nivel de ingreso que separa al más bajo 20 por ciento del segundo 20 por ciento decreció en 1.9 por ciento, a alrededor de 18,000 dólares, mientras el nivel separando al cuarto 20 por ciento del más alto 20 por ciento aumentó, por 1.1 por ciento, a alrededor de 86,900 dólares. Una tercera medida contempla la porción de ingreso agregado recibido por cada 20 por ciento de unidades de vivienda. La porción de ingreso recibido por el más bajo 20 por ciento de las unidades de vivienda declinó del 3.5 por ciento al 3.4 por ciento, mientras las porciones de los otros grupos permanecieron sin alteración.

    Los salarios son en una gran proporción los mayores componentes del ingreso económico. El nivel medio real de sueldos para los hombres que trabajaron a tiempo completo, todo el año, no cambió desde 2002 a 2003. Los salarios de las mujeres en situación comparable disminuyeron 0.6 por ciento en 2003 en relación con el año anterior, el primer declive anual de esta naturaleza desde 1995. Como se muestra en la Tabla 10, la diferencia de mujer a hombre en salarios para los trabajadores a tiempo completo durante todo el año fue del 76 por ciento en 2003, un descenso del 77 por ciento en 2002.

    Basado en una comparación del promedio de dos años cambiantes por estados (Tabla 11), el ingreso medio real por unidad de vivienda subió en cuatro estados y declinó en diez. También usando una comparación de promedios de dos años cambiantes, la tasa de pobreza aumentó en siete estados y bajó en dos. Un estado tuvo un aumento en ingreso y un declive en pobreza – Dakota del Norte – mientras tres estados tuvieron al mismo tiempo una baja en ingresos y un aumento en pobreza: Illinois, Carolina del Norte y Texas.

    Los individuos también obtienen bienestar económico por beneficios no monetarios, tales como cupones de alimentos y contribuciones de los empleadores al seguro de salud, y tienen reducciones en ingreso deductible de los impuestos. La Oficina del Censo computa un número de medidas alternativas de ingreso económico y pobreza para tratar de tener en cuenta esos factores, pero no pudimos preparar esas alternativas para el informe de hoy. Planeamos tenerlas posteriormente este año, junto con una actualización del informe del año pasado, Supplemental Measures of Material Well-Being (Medidas suplementarias de bienestar material).

    Regresaré dentro de poco para hablar sobre los hallazgos en relación con la cobertura del seguro de salud, pero primero permítanme presentarles a Jay Waite, director asociado del Censo Decenal, quien hablará sobre los hallazgos de la Encuesta de la Comunidad Estadounidense acerca del ingreso económico y la pobreza.

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Source: U.S. Census Bureau
Public Information Office
(301) 763-3030

Last Revised: August 26, 2004 at 10:55:20 AM

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