U.S. Census Bureau
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Representación y redistribución

"La representación y los impuestos directos se distribuirán entre los diferentes estados que puedan incluirse dentro de esta Unión, de acuerdo con sus cifras respectivas... La enumeración efectiva deberá efectuarse dentro de un lapso de tres años después de la primera asamblea del Congreso de los Estados Unidos, y dentro de cada período subsiguiente de diez años, de la manera en que lo dicte la ley".

- Artículo 1, Sección 2 de la Constitución de los Estados Unidos

Los líderes de la comunidad usan el censo para todo, desde planificar escuelas y construir carreteras hasta proporcionar oportunidades recreativas y administrar los servicios de cuidado de la salud. Pero el mandato para conducir un censo cada 10 años proviene de las Constitución de los EE.UU. y la importancia del censo como un instrumento de la democracia no ha disminuido desde 1790, cuando se tomó el primer censo.

La necesidad de un censo surgió poco después de que las 13 colonias rompieran sus lazos con Gran Bretaña. La guerra revolucionaria fue costosa y el censo proporcionó una manera de distribuir la deuda entre los estados. Los fundadores de la nación también querían establecer un gobierno verdaderamente representativo, y vincular los totales de población de los estados con el número de miembros de la Cámara de Representantes cumpliría con estos propósitos.

Contando a las personas tanto para fines de impuestos como de representación, los fundadores de la nación creían que el censo sería tanto acertado como justo. Al mismo tiempo que los estados podrían tender a inflar las cifras para incrementar su representación en el Congreso, el usar los números para determinar los impuestos desalentaría todo intento de alterar los números. Aunque el papel del censo en la recaudación de impuestos terminó en 1913 cuando la 16a. Enmienda autorizó el gravamen directo de las personas, su papel de mantener un gobierno representativo permanece tan firme hoy como siempre.

Originalmente había sólo 65 miembros en la Cámara de Representantes de los EE.UU. Pero cuando este número se vinculó al tamaño de la población, el número de representantes creció a 106 después de que el censo de 1790 determinara que había 4 millones de personas en el país. El número de representantes siguió creciendo junto con la nación hasta 1911, cuando el Congreso limitó el número de sus representantes a 435.

La colocación de un tope en el número de representantes en el Congreso presentó nuevos problemas en la determinación del número de representantes a los cuales cada estado tiene derecho. La redistribución, el proceso de distribuir los 435 escaños congresionales entre los estados, depende del tamaño de la población en cada estado. Pero la simple división genera fracciones y no se puede enviar a un tercio de un funcionario electo al congreso. Los matemáticos, los estadísticos y los políticos debatieron el problema hasta 1941, cuando el Congreso adoptó la fórmula matemática conocida hoy como la de Proporciones Iguales (Título 2, Sección 2a. del Código de los EE.UU.). (Para obtener más información acerca de cómo se usa la fórmula de Proporciones Iguales para determinar el número de escaños congresionales en cada estado, consulte http://www.census.gov/population/www/censusdata/apportionment.html.)

Aún así, la redistribución del Congreso es sólo la mitad del proceso de distribución del poder político. Prácticamente todos los estados confían en las cifras del censo para revisar la definición de los distritos, es decir, para volver a trazar los distritos políticos dentro de los estados después de la redistribución. Sin embargo, se necesitaron innovaciones para garantizar que cada estado que quisiera usar el censo tuviera acceso a la información que necesitaba. Después del censo de 1970, los funcionarios estatales se quejaron de que los resultados no incluían datos resumidos para las zonas locales tales como los distritos y los barrios. Estas zonas son elementos esenciales para crear nuevos distritos y satisfacer los requisitos de la Suprema Corte de garantizar "una persona por voto".

En 1975, el Congreso respondió a las necesidades de las legislaturas estatales promulgando la ley P.L. 94-171. Bajo esta ley, la oficina del Censo tiene la responsabilidad de "colaborar estrechamente" con los funcionarios de cada estado antes de cada censo. Juntos, la oficina del Censo y los funcionarios estatales definen un plan geográfico que produce los datos de las pequeñas áreas de población que se necesitan para volver a trazar los distritos legislativos y congresionales estatales.

Bajo las disposiciones de la ley P.L. 94-171, los datos necesarios para revisar la definición de los distritos se entregan a los líderes mayoritarios y minoritarios de cada legislatura, así como a cada gobernador. Cuarenta y seis estados participaron en el programa de datos para revisar la definición de los distritos del censo de 1990 y recibieron datos de población para ayudarlos en el proceso de revisión de la definición de los distritos.

Desde 1990, la oficina del Censo ha seguido intentando llegar a los gobiernos estatales y locales y a sus grupos coordinadores generales. Algunos ejemplos de estos grupos son la Organización nacional de funcionarios negros de los condados, la Asociación nacional de condados, la Conferencia nacional de legislaturas estatales, los Funcionarios municipales americanos de ascendencia asiática del pacífico, los Funcionarios locales electos hispanos, la Liga nacional de ciudades, la Federación de nativos de Alaska, el Congreso nacional de indios americanos y la Asociación nacional de pueblos y poblados.

Se pidió a los líderes de cada legislatura estatal que evaluaran los aspectos fuertes y débiles del censo de 1990 y, en particular, los esfuerzos de la oficina del Censo de proporcionar datos de población oportunos para revisar la definición de los distritos legislativos y congresionales. Sus recomendaciones están reflejadas en las mejoras al programa de datos para revisar la definición de los distritos del censo de 2000.

Se ha invitado a los colaboradores de los gobernadores y de los gobiernos tribales para colaborar directamente con la oficina del Censo para apoyar al Censo 2000. Los funcionarios de alto rango de la oficina del Censo han tratado el plan para el Censo 2000 en docenas de foros gubernamentales. Además, el personal ha hecho presentaciones, conducido talleres de trabajo y respondido a las preocupaciones y las sugerencias de funcionarios en muchas otras reuniones. Varios cientos de especialistas ahora forman parte de los 12 centros regionales de la oficina del Censo, donde están colaborando con líderes gubernamentales y de la comunidad para garantizar que todos los residentes entiendan y tomen parte en el conteo nacional en 2000.

Algunas personas consideran participar en los censos tan importante como votar, pero a diferencia del voto, el censo toca a todas las personas que viven en los Estados Unidos, sin importar la edad o el estado de ciudadanía. Como uno de los cimientos de nuestro proceso democrático, el censo proporciona a cada persona en los Estados Unidos la misma voz ante el Congreso.

Fuente:
Census 2000 Media Relations
Teléfono: 301-457-3691

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Source: U.S. Census Bureau
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Created: August 13, 1999
Last Revised: October 06, 2011 at 06:01:40 PM